aprendizaje experiencial

Lo que te quiero contar tiene que ver con este vídeo

 

Este video, presentado por Max Plank Institute nos muestra una resonancia magnética en tiempo real, donde se pueden ver los movimientos en la boca y la garganta al cantar. Impresionante ¿verdad? la mayoría, aunque hemos estudiado el cuerpo humano, diríamos que no lo imaginábamos así.

¿Cómo explicarías verbalmente este proceso a alguien?

¿De qué manera explicar el movimiento coordinado entre el la boca y la espina dorsal que se aprecia?

Viendo esta imagen tan tremendamente precisa ¿comprendes y podrías explicar el movimiento del tejido y su relación con el sonido que se emite?

 

La palabra, por tanto la lecto-escritura, se queda corta para comprender y expresar la realidad

Si has respondido a las preguntas de arriba es bastante probable que hayas pensado que te faltan palabras para explicar lo que sucede en la boca y la garganta cuando cantamos. Y que aun con tanta información que se transmite en estos segundos, te faltan datos para explicarte algunas cosas.

 

Un gesto vale más que mil imágenes

Realmente creo que un vídeo como este nos permite recibir y transmitir información que no conseguiríamos concretar con la palabra.

(Hago un paréntesis para subrayar que la tecnología, con estas imágenes, nos hace evidente que el conocimiento que se evalúa en los sistemas educativos de nuestro país es un conocimiento parcial.)

¿Pero podemos decir que es una información suficiente?

En nuestras sesiones y programas, vemos como personas adultas, formadas y con años de experiencia en ámbitos de la salud o de la educación o del trabajo corporal, descubren cosas sobre la naturaleza del cuerpo humano y su funcionamiento que antes no se habían planteado.

Y no es porque les mostremos imágenes de este tipo. Tampoco porque nosotras sepamos esas cosas y se las contemos. Es porque ofrecemos un espacio de experimentación corporal donde pueden dedicarse a percibir con calma lo que ocurre en su boca y garganta, en sus dedos, rodillas o estómago. Y no solo, también lo que ocurre entre todos ellos y en distintas situaciones.

El aprendizaje experiencial

A esto es a lo que nos referimos cuando decimos aprendizaje experiencial. Hablamos de un aprendizaje que no involucra solo a dos de nuestros sentidos. Se trata de un proceso de aprendizaje que comprende que cada sentido ofrece una visión distinta de la realidad. Y que acallar la información que proviene de cualquiera de ellos es pasar por alto una perspectiva tan válida y real como todas las demás.

De modo, que no es cierto que un gesto vale más que mil imágenes. Lo que ocurre es que un gesto vale tanto como una imagen, que vale tanto como una palabra, como un sonido, como un aroma.

Nuestros sistemas educativos son parciales. Valoran las informaciones que provienen de unos sentidos por encima de los otros. No sé si algún día cambiarán, quizá algunos ya están cambiando.

Mientras, tengamos presente esta información para que, al menos fuera de las aulas, podamos conocer la vida con todo el cuerpo.

 

Tere Puig

 

(*) Foto de Jason Rosewell en Unsplash