La comprensión del dolor es clave para poder aliviarlo.

Pero no se trata solo de una comprensión intelectual. Leer o estudiar acerca del diagnóstico que tenemos no necesariamente va a producir una mejora en nuestro dolor.

Lo que marca la diferencia es una comprensión vivida en el cuerpo. Escuchar lo que ocurre en él y dejar que nos guíe, tanto para entender mejor lo que nos pasa como para decidir qué hacer para sentir alivio.

¿Por qué el cuerpo tiene la clave?

Porque el cuerpo guarda información que la mente consciente muchas veces pasa por alto.

Y cuando un problema perdura, es porque la solución está justo en ese lugar donde todavía no hemos mirado.

Te podría dar muchos ejemplos reales

  • Elisabet descubrió, gracias a una exploración somática, que su dolor cervical estaba relacionado con una falta de movilidad en el tobillo.

  • Fernando identificó que su dolor en la parte alta de la espalda tenía que ver con la falta de participación de su vientre en los movimientos cotidianos.

Pero prefiero que lo experimente es primera persona

En el vídeo que está abajo encontrarás una exploración somática para el dolor y la tensión cervical.

Tú también descubrirás informaciones sobre tu dolor que no se ven a simple vista.

  • Si tienes dolor de cuello, pruébala con calma.

  • Si el dolor está en otra zona, adapta las indicaciones y llévalas allí donde lo necesites.

Comparte la experiencia

Si la práctica te resulta útil, cuéntalo en los comentarios del vídeo y compártelo con quienes lo necesiten.

Hoy más que nunca, frente a la dependencia excesiva de fármacos y la pérdida de autonomía en el cuidado de la salud, necesitamos recuperar herramientas simples y efectivas.

La exploración somática es una de ellas, y podemos hacer que esté al alcance de todas las personas.

¿Lo hacemos?

Tere Puig