Por qué no sirven los entrenamientos clásicos para ganar fuerza si tienes hiperlaxitud

 

Los entrenamientos habituales están diseñados por y para personas que no viven con la condición de hiperlaxitud.

Y esto significa que pueden moverse:

  • Sin riesgo a que sus articulaciones vayan más allá de su rango saludable.
  • Sabiendo que en cualquier movimiento su estrategia de fuerza o resistencia para realizarlo o sostenerlo se activará de manera autmática.

Cuando tenemos hiperlaxitud:

  • Nuestra propiocepción necesita un entrenamiento extra, ya que no captamos las informaciones sensoriales que nos indican que nuestra articulación se está moviendo fuera de su rando de seguridad.
  • Nuestra estrategia de movimiento está basada en el uso de la flexibilidad y no en de la fuerza o resistencia. La flexibilidad es dónde mayor habilidad tenemos y es muy natural que la tomemos como estrategia principal. Pero ello no significa que el acceso a nuestra fuerza sea inexistente y que no podamos activarlo.

 

Qué necesitan los entrenamientos de fuerza para personas con hiperlaxitud que los entrenamientos habituales no tienen

Lo primero es el desarrollo de la propiocepción.

Necesitamos estar seguras de que vamos a mantenernos en rangos de movimientos seguros. Y que hacerlo no sea un esfuerzo mental: recordando en todo momento cómo debes poner el codo o la rodilla. Si no que esa autorregulación vaya apareciendo de manera espontánea.

Por ello, en el entrenamiento, el estar atenta a lo que sucede en tus articulaciones y tejidos debe ser una constante.

 

El otro día, en una sesión de estiramientos, me preguntaron cómo poner límite al movimiento en caso de hiperlaxitud.

La estrategia es realizar el movimiento mientras la sensación de fuerza esté presente. En el momento en que no sentimos sostén interno mientras nos movemos es necesario detenerse para recuperarlo.

De modo, que vemos que ese desarrollo de la capacidad de sentir el cuerpo internamente, no solo tiene que ver con la posición del cuerpo. Es vital el aprender a reconocer los distintos estados de nuestros tejidos: grados de laxitud, grados de firmeza, grados de estabilidad, grados de presión, …

Es necesario aprender a detectar cuando la fuerza, la resistencia, está presente en el movimiento y cuando no.  Y entrenarnos para no movernos en base a un único parámetro: entrenar la flexibilidad descuidando la fuerza, por ejemplo, nos desbalancea. Igual que entrenar la fuerza desatendiendo la flexibilidad, o entrenar la flexibilidad desoyendo el equilibrio, o…

No es suficiente entrenar el músculo, necesitamos trabajar con el sistema nervioso

Este aprendizaje sobre las distintas posibilidades de nuestros tejidos está, naturalmente, vinculado a la actividad de nuestro sistema nervioso: estamos actualizando la información que tenemos sobre nosotras mismas.

Y esto es la clave para que ganar fuerza si tienes hiperlaxitud.

Tu organismo tendrá una serie de automatismos que son necesarios para mantener la integridad en una condición de hiperlaxitud. Hay gestos y movimimientos que frenas instintivamente para evitar lesiones. O hábitos que has adquirido con el mismo objetivo que pueden mejorarse: mira este vídeo para ver un ejemplo.

Sin embargo, a medida que vas adquiriendo nuevos recursos gracias al entrenamiento propioceptivo, esos automáticos o hábitos pueden dejar de ser necesarios. Y, de nuevo, será necesaria esa atención para irlos desactivando y que no se conviertan en un freno para que tu fuerza florezca.

 

Es necesario que el sistema nervioso detecte la fuerza que hay en ti para que pueda reconocerla como un recurso disponible

Y esto es lo que hacemos en las sesiones de El punto de vista del cuerpo: movimiento y trabajo del sistema nervioso a través de los sistemas de propiocepción, visual y vestibular.

Como personas con hiperlaxitud, nuestras investigaciones en las prácticas corporales siempre han girado entorno a ello.

Y lo que con los años se ha convertido en nuestras prácticas personales, que son las que trasmitimos, nos han ayudado a comprender esta condición y a disfrutar ¡mucho! de la vida con ella.

Tere Puig

 

Disfruta de esta sesión abierta para descubrir cómo trabajamos la propiocepción y la identificación de la fortaleza en el cuerpo.