El ejercicio somático sirve para traer una mejoría en cualquiera de tus actividades cotidianas.

Cuando digo actividades me refiero a quehaceres de todo tipo: movimiento, pensamiento, toma de decisiones, gestión de las emociones, …


En qué sentido el ejercicio somático nos ayuda a ser efectivos en nuestras tareas

Las realizas con menos fatiga.
 
Ganas en precisión.
 
Aumentan tus habilidades para tomar velocidad sin perder eficacia.
 

Se abren nuevas posibilidades y maneras de hacer aquello que llevas años haciendo de manera automática.

 

Cecilia, que asiste regularmente a las clases semanales, me lo contaba así.

 

«Nado de forma mucho más eficaz desde que hice las clases para la percepción del codo y del tejido entre la parte posterior de las rodillas y la base de las costillas».

¿Por qué sucede esto?

 
Porque el ejercicio somático involucra al cuerpo físico y a toda la información que lo atraviesa.
Tener presente esto es crucial y te permite distinguir lo que es un ejercicio somático de lo que no lo es.
 

¿Cuál es el papel de la información en el movimiento somático?

Cuando esa información es tomada en cuenta se produce una reorganización espontánea que siempre mejora el gesto.
 
Por ejemplo, me apoyo sobre un pie y aparece una sensación (información) de presión excesiva sobre la cara externa del tobillo.
 
El organismo, con todos los recursos que dispone, buscará cómo reequilibrarse.
 
Te sorprenderás haciendo pequeños o grandes gestos para liberarte de esa tensión manteniendo el apoyo sobre ese pie:
Quizá activas la fuerza en la parte interna del tobillo.
Quizá aflojas la cara externa del pie.
Quizá ajustas tus omóplatos.
Quizá…
 

Y cuando aprendemos a permitir la autorregulación en las clases, la autorregulación empieza a desplegarse en todos los momentos del día.

 

La afinación del gesto se da de manera continua.

 

Y pensar es un gesto, igual que gestionar las emociones o tomar una decisión.

Y en tanto que educadora somática ¿cómo te ayudo en eso?

Durante las prácticas:

 
  • Acompañaré tu atención.
    Para que puedas detectar esas informaciones que emergen del organismo.

     

  • Te iré invitando a desplegar los recursos que ya tienes y conoces.
    Para mantenerte orientada hacia el placer en el movimiento (la brújula que nos indica que vamos bien).    
  • Te propondré la exploración nuevos gestos (recursos), que tienes pero que no sabes que tienes.
    Para hacer más sencillo el reencuentro con el movimiento y la postura óptima para ti en cada momento.            

 

  • Facilitaré el diálogo grupal arraigado en la experiencia.
    Que hará que integres toda la información que ha surgido durante la practica sobre nuestros organismos y sus necesidades.
 
En resumen, pondré los recursos necesarios para que te sea sencillo y claro el mantenerte en el ciclo de percepción, autorregulación y elaboración.

 

Tere Puig

Foto de Craig Whitehead en Unsplash

 

Experimenta una clase de ejercicios somáticos.