«La muerte es la disolución del ego.
Más que miedo, siento una profunda curiosidad por esta experiencia»
— Jader Tolja

Hace solo dos semanas que Jader Tolja murió.
O, como a él le gustaba decir, se diluyó en el todo.

Con esta entrada quiero dejar un registro significativo, riguroso y vivo. Un texto que sitúe con claridad el lugar que ocupa Jader Tolja y su enfoque en el desarrollo contemporáneo del pensamiento corporal y de la somática. Enfoque al que, en España y Latinoamérica, daremos continuidad a través de El punto de vista del cuerpo.

Al final del texto encuentras una lectura somática en vídeo de algunos fragmentos de la entrevista con la que descubrí su obra. Confío en que sea una vía para comprender con todo el cuerpo lo que Jader nos vino a traer. Igual que lo fue para mí.

 

El cuerpo siempre atiende a lo que la vida propone

Era un día de verano de 2007 cuando me llegó, por azar, la entrevista La inteligencia del cuerpo que Cristina Llagostera había realizado a Jader Tolja para la revista CuerpoMente.

Así fue como conocí su trabajo.
Mi cuerpo asentía a medida que leía. Sus palabras parecían poner orden a lo que yo había ido descubriendo, a través de la práctica corporal, durante los veinte años anteriores.

Tiempo después, él mismo me diría que aquello que yo practicaba y enseñaba tenía un nombre: somática.

De la curiosidad al compromiso

A raíz de esa lectura contacté con Jader. Casualmente, estaba pasando una temporada en Barcelona, lo que hizo fácil conocernos y, a partir de la afinidad de nuestros enfoques, empezar a trabajar juntos.

En 2008 comencé a organizar sus cursos de Anatomía Experiencial en Barcelona.
Poco a poco fui descubriendo la riqueza y la profundidad de sus investigaciones, su forma de enseñar con todo el cuerpo, y comprendí la potencia y el alcance de lo que él llamaba el pensamiento corporal.

Tuve la fortuna de trabajar con él durante dieciocho años. De aprender de él, de pensar junto a él, y de contar con su apoyo y acompañamiento en la consolidación de mi trayectoria profesional.

Un investigador a tiempo completo, con todo el cuerpo

Jader Tolja fue, ante todo, un investigador.
No en el sentido restringido de la producción académica, sino en el sentido profundo de quien vive investigando: observando, cuestionando y replanteándose los marcos desde los que solemos comprender el cuerpo, la mente y la cultura.

Desde mediados de los años ochenta hasta 2014 desarrolló una intensa actividad docente e investigadora en universidades e institutos internacionales.
Enseñó en contextos tan diversos como el Pratt Institute for Arts and Design de Nueva York, la Sichuan University en Chengdu, el Politecnico di Milano o la Domus Academy, donde impartió el primer curso de Body Conscious Design en Europa.

Su trabajo atravesó áreas como la arquitectura, el diseño, la educación, la salud y el deporte, siempre desde una pregunta central: ¿Cómo pensamos cuando pensamos con el cuerpo?

Los núcleos de su pensamiento

Uno de los aportes fundamentales de Jader Tolja al campo somático fue la inclusión explícita del parámetro cultural en el estudio del ser humano. Para él, el cuerpo no podía comprenderse al margen de los sistemas simbólicos, sociales y espaciales que lo configuran.

La integración cuerpo, mente y cultura no fue un añadido teórico, sino el eje estructural de su pensamiento.

Su otra gran contribución es el pensamiento corporal.
Para él, el cuerpo no está vinculado únicamente a lo emocional, sino que aparece como un lugar de cruce entre experiencia, lenguaje, espacio y sentido.

Su enfoque no es terapéutico, sino claramente cognitivo.
El pensamiento corporal es una vía para comprendernos y para comprender el mundo.

Lo que queda escrito

Esta perspectiva quedó plasmada en una extensa obra bibliográfica, entre la que se encuentran títulos como Il cervello destro e i giardini Zen, Pensar con el cuerpo  -que escribión con Francesca Speciani-, Paesaggi terapeutici, Corpo e giardino, Dal pensiero al progetto del verde, Ser cuerpo -que escribimos conjuntamente- y, más recientemente, La malattia intelligenteescrito con Divna Slavec.

Libros que dialogan con disciplinas diversas, pero que comparten una misma raíz: el cuerpo como fuente legítima de conocimiento.

La exploración continúa

Los aportes centrales de Jader Tolja: el pensamiento corporal y la inclusión de la cultura en la comprensión del ser humano, continúan desarrollándose hoy en El punto de vista del cuerpo. No como repetición, sino como transmisión activa dentro de los ámbitos de la salud y la educación.

A partir de su enfoque y de mi aprendizaje junto a él, he desarrollado a lo largo de estos años una metodología específica. Esta permite ofrecer comprensiones experienciales de lo que significa pensar con el cuerpo e integrar la corporalidad en la comprensión de conceptos habitualmente tratados de forma abstracta, tanto en el ámbito emocional como en el físico.

El programa Ser cuerpo, certificado por ISMETA, recoge la esencia del enfoque de Jader Tolja: la somática orientada a la generación de conocimiento, y la traduce a una práctica posible en nuestros tiempos. Una práctica que no busca técnicas cerradas, sino hábitos de atención, pensamiento y escucha corporal que puedan arraigar en la vida cotidiana y profesional.

Jader Tolja tuvo una vida llena de sentido.
Su muerte deja una obra sólida, un pensamiento exigente y una forma de estar en el mundo que seguirá dando sentido a otras vidas.

Esta entrada quiere ser, simplemente, un lugar donde su legado sea honrado.
No como cierre, sino como punto de continuidad.

Tere Puig