Una vez realizado un aprendizaje formal, lo que llamamos formación, suele aparecer la necesidad de investigar. Hay piezas del puzzle que nos faltan.

El Yoga Orgánico está enmarcado en esta etapa.

 

Los recorridos de aprendizaje en nuestra sociedad

Estamos en una cultura de tradición escrita y esto determina nuestros recorridos y métodos de aprendizaje, que son distintos a los de las culturas de tradición oral.

Lo habitual es que vayamos por fases: primero pasamos por unos años de aprendizaje teórico y luego ponemos en práctica lo que nos han explicado.

Si no pudiéramos escribir, necesitaríamos de un aprendizaje mucho más activo. No hay archivo escrito, tu atención en el momento de la enseñanza necesitaría estar siempre despierta y la simultaneidad entre la práctica y la teoría sería prácticamente indispensable para poder fijar el aprendizaje.

No cabría el «luego me lo miro».

 

Lo que nos perdemos separando la teoría de la práctica

Podemos pensar que el tener las cosas escritas es una ventaja indiscutible. Me permito la libertad de dudarlo.

No digo que no tenga ventajas, es innegable que algunos conocimientos se habrían perdido de no haber estado escritos. Pero me gusta mirar los inconvenientes que nos ha traído el poder estudiar de forma separada de la experiencia y ver cómo podemos minimizarlos.

Desde mi punto de vista estos son los dos grandes problemas:

  • Cuando estamos en la fase teórica, sin acceso a la práctica ni al contexto en el que se desarrollaría, es muy difícil que aparezcan dudas o cuestionamientos reales entorno a lo que nos enseñan. Realizamos un absoluto acto de fe en cuanto al conocimiento que nos transmiten. Y solo podremos verificarlo años después. Si me dicen que tal ejercicio mejora la ciática, yo me lo creo.

No me dan el tiempo de trabajar con 20 personas que tengan ciática y verificarlo. Ya si eso, después.

  • Cuando estamos en la fase práctica y la teoría aprendida no encaja en la realidad que nos encontramos, estamos desprovistos de método para resolver esa distancia. Tengo una cliente que tiene ciática, aplico todo lo que me han enseñado que funciona para la ciática, pero no funciona.

¿Qué posiciones puede tomar un profesional en este caso?

 

Cuando un profesional no puede gestionar que la teoría que maneja no siempre funciona, puede llegar a creer que lo que no funciona es la realidad

Aquí nos encontraríamos afirmaciones del tipo: «Lo suyo no tiene solución», en lugar del expresiones como «Yo no tengo solución para lo suyo».

Y estas situaciones no son un problema exclusivo del profesional. Recordemos que llega de una formación en la que se ha exigido que aprenda a reproducir soluciones teóricas para una realidad teórica. Si esa realidad coincide con la suya, es pura casualidad.

Y recordemos también que la sociedad exige al profesional que tenga la solución al problema que se le plantea, nos han enseñado que para eso se le paga.

 

En busca de las piezas que faltan 

Pero en este punto, cuando te encuentras sin método para engranar teoría y práctica, también hay muchos profesionales sí se cuestionan los límites de las teorías que han aprendido.

Ahí es cuando sienten la necesidad de investigar.

¿Por qué la teoría que aprendí, siendo lógica, no encaja en la realidad en la que trabajo?

¿Qué factores de esta realidad no tiene en cuenta la teoría que aprendí?

¿Cómo lo hago para empezar a concretar el conocimiento abstracto que recibí y que me sea útil en el contexto en el que ahora estoy?

 

Una opción para empezar a responder estas preguntas es seguir recopilando información de las fuentes que me ofrece mi disciplina. Sin duda algo avanzaré, porque el conocimiento está siempre en desarrollo. 

Pero lo que puede marcar la diferencia es atreverme a mirar la misma situación desde la comprensión de una disciplina distinta, o desde un punto de vista distinto. Investigar requiere acercarse a lo mismo desde un nuevo punto de vista.

¿Cómo entiende y proponer atender la ciática un médico? ¿Y un fisioterapeuta? ¿Y un psicólogo? ¿Y un deportista? ¿Qué puede aportar un ingeniero en el abordaje de un proceso de salud? ¿Y un filósofo? ¿Y qué dice el cuerpo?

La mirada del experto es indispensable y el cuestionamiento y la mirada de quien no lo es también.

 

 

El placer de investigar tras años de ejercicio profesional 

Las especializaciones de Yoga Orgánico cubren esta, nuestra, necesidad de investigar. 

Nos encontramos periódicamente, con la necesidad y el propósito de revisar nuestras experiencias bajo una óptica distinta: la del cuerpo. La que nos permite ir hasta el límite de nuestros conocimientos y esbozar las hipótesis que nos permiten ir más allá de ellos.

Si estás en este momento, en el de atender tu necesidad de investigar tras años de práctica y experiencia, te invito a echar un ojo a nuestra propuestas.

A ellas se acercan profesionales del yoga de la salud, la terapia, la psicología, la educación o las artes que buscan una comprensión corporal y perceptiva de sus conocimientos, que buscan poner en movimiento en el círculo en el que teoría y práctica se retroalimentan de forma natural.

 

 

Tere Puig

 © Foto: Ryoji Iwata