Durante el conversatorio “El enfoque somático en el cuidado de la salud”, que ofrecimos en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), propusimos una experiencia somática simple, pero profunda: leer un pequeño texto sin dejar de percibir lo que estaba sucediendo en el cuerpo.
La consigna era clara: no se trataba solo de comprender el contenido, sino de mantener la atención en las sensaciones físicas mientras se leía.
Lo que el cuerpo también lee
Los efectos no tardaron en aparecer. Varias personas compartieron que lo que habían notado en el cuerpo completaba o ampliaba la información que ofrecían las palabras del texto.
Otras detectaron variaciones en su estado de atención. Para algunas, concentrarse resultaba más sencillo; para otras, más desafiante.
Pero hubo un comentario en particular que abrió una comprensión muy valiosa sobre cómo gestionamos la información:
“A mí me ha generado ansiedad”, dijo una de las participantes.
Le pregunté: “¿Qué es lo que te ha generado este estado ansioso?”
Su respuesta fue oro:
“Tenía que leer más lentamente para poder entender la frase, y eso me angustió.”
Fíjate cómo estas palabras dibujan con claridad lo que sucede cuando nuestro intelecto se abre al gran caudal de información que manejan nuestros sensores.
El ritmo del cuerpo frente al ritmo del intelecto
Este testimonio revela algo clave: cuando pensamos de forma veloz es porque estamos manejando pocas variables, justo las que nuestro neocórtex puede procesar con facilidad. Todo lo que queda fuera de ese margen, lo que etiquetamos como anecdótico, subjetivo o irrelevante, se descarta.
Es importante tener el cuenta que esto es una estrategia adaptativa que nos permite ser eficaces en situaciones críticas. Pero también limita la profundidad de nuestra comprensión.
Pensar con el cuerpo: más lento, más fino
En cambio, cuando nos abrimos a la sensorialidad, lo que hacemos es invitar al cuerpo, con su enorme caudal de datos sutiles, a participar en el proceso cognitivo. Y eso nos pide cambiar completamente el ritmo.
Naturalmente, el tiempo de procesamiento aumenta.
Vamos más lentas.
Pero también nuestro pensamiento se vuelve más fino, más orgánico, más completo.
Ya no se trata solo de enlazar conceptos abstractos, sino de construir sentido con una cantidad mucho mayor de piezas. Esto permite un tipo de comprensión que no se fragmenta ni se apresura, sino que se hilvana con continuidad, incorporando detalles que de otro modo quedarían fuera.
¿Vivimos más lento cuando sentimos más?
Quizá esta sea una pregunta interesante para cerrar:
¿Has notado que las personas con mayor capacidad sensorial también viven más lentamente?
Y ahora, para que no solo leas sobre la experiencia somática, sino que la vivas, te invito a convertirte en oyente somático: deja que tu atención descanse en lo sensorial mientras te leo un fragmento del libro «Hacia una espiritualidad de los sentidos», de José Tolentino Mendonça.
Abajo tienes el vídeo. Disfrútalo y cuéntanos en comentarios cómo ha sido la experiencia.
Tere Puig

Perdon, solo decir que senti dolor, senti el pecho apretado y me calo ondo…
Me ha encantado esta lectura, sabes que siempre le pido a mis consultantes que sientan con el cuerpo que les atraviesa, desde el felt sense y lo vivo yo misma. Tambien suelo ponerme frente las noticieros y sentir como lo vive mi cuerpo, o como vivo la noticia positiva de siente un companero, como sentir la historias narrativas de otros. Es un mundo nuevo
Gracias, María, por contarnos tus experiencias. Se me ensancha la respiración cuando llegan mensajes como el tuyo que vuelven a recordarme que estas prácticas son en realidad más habituales de lo que pensamos, que cada vez somos muchas más dando visibilidad a la lógica del cuerpo.
Sigamos expandiendo…
hola ..Gracias por la lectura y la invitacion a esta exploracion .En realidad fue extraño ..senti mi cuerpo mas relajado pero mucha tension en mis oidos …..tal vez pense que por primera vez soy conciente de todo lo que involucra escuchar …estamos todo el dia escuchando , me pregunto cuanto me tenso al hacerlo ????
me quedaron dos parrafos :evitamos el estado de las cosas ( o algo asi )
no nos enseñan recursos para vivir la incapacidad .
Graciassss